El cómic de Martin Luther King que inspiró a los activistas egipcios

Me pareció interesante esta nota, la ultima palabra como siempre, la tienen ustedes. La nota a continuación:

Hemos hablado mucho sobre el papel de las herramientas tecnológicas en las protestas de Egipto, contribuyendo a la coordinación, organización y difusión de las manifestaciones. Así mismo, también hemos tocado algunas alternativas post-digitales, a la sazón del apagón del gobierno egipcio a la conectividad del país. Sin embargo, ahora quiero centrarme en el poder de otro medio para transmitir mensajes y sensaciones: el cómic.

The Montgomery Story es una historieta que se publicó en 1958, concebido para difundir las ideas de Martin Luther King acerca de la desobediencia social pacífica. En su momento, este cómic llegó a vender hasta 250 mil copias. Dalia Ziada, directora egipcia del American Islamic Congress, tomó en 2008 un proyecto para traducir este documento al árabe y al farsi. El proyecto, cuyo objetivo era enlazar a los grupos de defensa de derechos humanos en Medio Oriente, consistió en distribuir dos mil copias de este cómic como mecanismo de concienciación e inspiración.

El mayor mensaje que espero que los lectores árabes tomen de The Montgomery Story es que el cambio no es imposible. Es tiempo de dejar de usar ciegamente nuestros músculos. Vamos a usar nuestro intelecto en maneras innovadoras y creativas de presionar a quienes toman las decisiones y terminar con la dictadura, la tiranía y la opresión practicada hacia nosotros.

En un mensaje reciente, Ziada apuntó que este cómic fue identificado como parte de la inspiración de los activistas egipcios. En la anécdota, la directora cuenta que un oficial de seguridad inicialmente bloqueó la publicación de The Montgomery Story. Ella lo llamó y le pidió una reunión para discutir la acción. Tras leer el cómic, el oficial dio su permiso y cerró la charla pidiéndole a Ziada algunas copias extra para sus hijos.

La activista señala que ella estuvo en la plaza Tahrir repartiendo copias la semana pasada. Aunque no hay manera de calcular qué impacto real tuvo este cómic en la moral de los protestantes, siempre resulta interesante observar el poder del cómic como elemento de conciencia social. No son pocas las veces que las novelas gráficas contribuyen a despertar el interés en un tema público — y en el caso de las dictaduras, sobran ejemplos. Quizá, dentro de no mucho, algunos de los asistentes a esta noche histórica en Egipto plasme, en trazo y palabra, su experiencia, su visión y su sentir: una nueva historia que multiplique los efectos de este día de libertad.

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